viernes, 15 de octubre de 2010

sin comentarios


Comenzaré diciendo  que me gusta el amor, sentirlo, expresarlo, pero no de una manera obsesiva ni monótona, sino que libre, espontanea. Creo que no hay necesidad de amarrar a alguien, de tener que buscar nombre a una relación, ni siquiera de establecer una relación de manera formal, sino que implícitamente declarar una relación mientras las cosas que hay en común y las cosas que atraen de cada uno permanezcan vivas.
No hay manera más fuerte de mantener una relación que las mismas cosas que ayudaron a crearla, no hay costumbre ni vinculo legal o espiritual que aguanten, no es necesario arruinar las vidas estando con alguien que no quieres estar, o diciendo el típico “ya no es lo mismo”.
Veámoslo como un intercambio recíprocamente conveniente mientras sea necesario, mientras tenga gracia y que nunca, pero nunca sea una carga, un mal recuerdo, aunque sea algo fugaz, siempre quede eso dulce, ese bonito recuerdo que te saca una sonrisa, y que queda ahí, en el pasado.
Entonces queridos amigos y amigas los insto a vivir el amor, a disfrutarlo y no forzar las cosas, dejen fluir toda esa viscosidad llamada amor, y que las cosas lleguen a donde deben llegar, y si no, bueno, borrón y cuenta nueva, que la vida es larga y puede traer sorpresas.

No hay comentarios.: